El primer mes de la nueva cocina facturamos más de 10.000€ y perdimos 2.000€.

Cocina profesional, con sus permisos, su barra, su plancha y su cubo de la basura.

Repito.

10.000€ facturados.

2.000€ perdidos.

Solo unos genios de las finanzas como nosotros podríamos haber conseguido un logro así.

La cosa es que no es algo raro entre los emprendedores primerizos.

Debemos ser muy burros en esas fases, porque, aunque nos centramos en gastar lo menos posible, las monedas se nos escurren de las manos.

El tema control de gastos daría para otra lista de correo, pero con quedarte con que es muy importante, vale por ahora.

Tan importante que acabamos cerrando la cocina porque las monedas no daban para pagar el chiringuito y pagarnos a nosotros.

Hay un libro del que no recuerdo el nombre que dice que lo primero es "pagarte a ti mismo". Luego, con lo que sobra, vas pagando gastos y demás.

Como concepto es la leche, pero ya te digo yo que hacer eso en un restaurante en España está jodido.

Más vale contar bien desde el principio que ir mendigando luego.