Uno de mis primeros proyectos en la carrera fue vender fundas para mascarillas.

Ya sabes, estábamos en pleno Covid y había gente que salía sin ropa interior a la calle, pero siempre con la mascarilla puesta.

Vimos que en Portugal y Europa se empezaban a comercializar fundas de cuero y plástico para guardar las mascarillas y decidimos probar suerte.

Las hacíamos a mano, de tela.

Muy bonitas, muy cuidadas, muy monas...

No vendimos ninguna.

Es cierto que poca gente las usaba, pero soy de la opinión de que ser el número 1 entre esa "poca gente" suele ser suficiente para ganarte la vida.

Si poca gente son 500 personas y vendes la funda a 10€, ya tienes 5.000.

Entonces, yo creo que no vendimos por dos cosas:

Lo primero puede salvarse, pero lo segundo es sentencia de muerte. Sin interés no hay monedas.

La cosa es que lo vendíamos como algo "bonito", un complemento chulo.

Pero, ¿quién demonios va a comprar un complemento chulo para algo que tiene que llevar a la fuerza?